Lo que nos dejó Rancagua

A un mes de acontecido el 69° Campeonato Nacional de Rodeo, redactamos esta crónica en que narramos cómo vivimos esta nueva edición del Champion de Chile, haciendo hincapié en la participación que tuvieron nuestras cartas pureninas.

La esquina rancagüina de Avenida España con calle Germán Ibarra durante los días del Champion de Chile, debe ser por lejos la más convulsionada del rodeo: cientos de personas que adquirieron su boleto con anticipación, esperan su turno para que le entreguen la pulsera de acceso al recinto; otras más ansiosas, hacen fila en las boleterías para adquirir las escasas entradas que aún quedan a la venta, ya agotadas para el domingo; incesante es la actividad que se aprecia por la vereda oriente de la Avenida España, plagada de decenas de puestos de artesanía y talabartería; Carabineros dirige el tránsito para evitar accidentes y Bomberos trata de acomodar la estacionada de cientos de vehículos que llegan sin cesar hasta las inmediaciones de la Medialuna Monumental. Aun con todo este traquetear, resuena la voz del Secretario por los altoparlantes, mientras es posible apreciar el andar de varios jinetes sobre sus cabalgaduras en el picadero.

Como miles de personas de todos los rincones del país corralero, el viernes en la mañana llegamos hasta esa bendita y convulsionada esquina para disfrutar tres de los cuatros días del 69° Campeonato Nacional de Rodeo. Si afuera el ambiente es agitado, la efervescencia huasa al interior del recinto estalla por sí sola: nos recibe una gran carpa que acoge a un puñado de los más connotados artesanos y talabarteros nacionales, los que dan paso a una decena de stands de alimentación atendidos por diversas instituciones rancagüinas; a la derecha, la vista se fija en el picadero, rodeado por esos enormes eucaliptus que constituyen un vestigio mismo de la historia del rodeo, pues fueron plantados al tiempo de construcción de la vieja medialuna, allá por 1947; al frente, los auspiciadores exponen sus productos, flanqueados por los más valientes que desde temprano se inscriben en la Serie Paraguas; más atrás, la Federación de Criadores de Caballos Chilenos muestra sus joyas, los Grandes Premios de la Exposición Nacional, aprovechando el viernes para celebrar el Día del Criador; finalizando el recorrido aparecen restaurantes, al otro lado de la reja se divisan las pesebreras y cruzando una calle interior, aparece dispuesta la carpa de remates de Alberto Ponce. Todo este continente huaso gira en torno al anfiteatro mayor, la Medialuna Monumental de Rancagua, que desde temprano acoge ininterrumpidamente las carreras de las mejores colleras del país, avizoradas por miles de espectadores.

Hablemos de rodeo

Al 69° Campeonato Nacional de Rodeo fuimos con todas las fichas puestas en Peleco. Aunque la participación de los pureninos comenzó el jueves, las cosas recién se dieron el sábado, pero la espera valió la pena porque el objetivo se logró por partida doble.

Desmenuzando la actuación de Gustavo Valdebenito y Cristóbal Cortina, podemos decir que el rendimiento fue paulatinamente acrecentándose con el transcurso de la competencia. Ni en la Serie Caballos ni en la Serie Criaderos tuvieron mayor éxito, no logrando pasar al segundo animal en ninguna de estas selecciones, aunque cabe honrar la faena de 7 puntos buenos marcada en el primer animal de la última sobre Compadre y Estupendo, lo que perfectamente los pudo haber conducido a la siguiente instancia, pero el alto nivel de competencia esfumó esas posibilidades, con un corte fijado en 8 unidades.

A media tarde del viernes, Peleco tuvo un asomo de guapeo durante la Serie Potros sobre Romario y Caballero, anotando una carrerota casi perfecta en el segundo animal, que no pudieron apuntalar en el tercer novillo. Buscando una suerte que parecía esquiva, finalizaron su cometido del viernes pasando sin mayor gloria por la disputa de la Primera Serie Libre A.

Tercer día de competencia y los pureninos salieron nuevamente a la batalla. Con opciones reforzadas producto del segundo lugar obtenido en el Rodeo Clasificatorio Zona Sur Frutillar 2017, con el número veinticinco en los potros y con el cincuenta y cuatro en los caballos, disputaron desde temprano alguno de los cinco cupos que entregaba la Primera Serie Libre B. Las cosas se dieron, y por partida doble.

Con parciales de 5, 8, 7 y 11 positivos en los cuatro animales de rigor, sobre Romario y Caballero empataron el primer lugar de la selección con la collera de Schawky Eltit y Nicolás Maggi en Tranquilla y Teruca, y con la collera del Criadero Doña Dominga con Luis Huenchul y Diego Pacheco en Lindas Plumas y Viñatero. Aunque en el desempate no lograron el mejor rendimiento de las tres, el objetivo ya estaba conseguido. Pero la felicidad fue mayúscula, puesto que sobre Compadre y Estupendo sumaron parciales de 7, 7, 4 y 11 unidades en la misma selección, lo que los llevó a totalizar 29 puntos buenos, quedándose con la quinta plaza de la Primera Serie Libre B.

Tarde de Champion

Llegó el día más esperado del calendario corralero. Tras la angustiosa definición del Movimiento a la Rienda masculino, con triple empate por el primer lugar, y de la jocosa competencia de galerías aprovechando el paso del tractor durante el emparejamiento de la cancha, las treinta y ocho colleras finalistas hicieron su ingreso a la pista: treinta y tres clasificadas durante los cuatro días de competencia, más las cuatro parejas campeonas de los Rodeos Clasificatorios y la defensora del título.

Tras la ceremonia previa a la disputa de la Serie Campeones, que incluyó el izamiento del pabellón nacional y la entonación del himno patrio, la bendición religiosa, la entrega de las distinciones al Mejor Dirigente y al Mejor Deportista, el “Cumpleaños feliz” cantado en sus dos décadas al remodelado anfiteatro diseñado por el arquitecto Alberto Sartori y el Novillo del Silencio, vino la elección del Sello de Raza, a cargo de Ricardo “Cacaro” de la Fuente.

Sorpresa causó que el potro Romario desfilara ante los ojos del Jurado sin ser llamado al centro de la pista, dirección que sí tuvo que tomar su compañero Caballero. Sin demasiadas vueltas, Ricardo de la Fuente estrechó la mano de Cristóbal Cortina, timbrando la elección del Sello de Raza del 69° Campeonato Nacional de Rodeo sobre este ejemplar de 1.45 metros de alzada, 1.77 metros de cincha y 18.5 centímetros de caña.

Sobre la elección, Ricardo de la Fuente señaló a www.caballoyrodeo.cl que “es un caballo que a mí me encanta. Creo que el Romario es también un caballo precioso, lleno de adornos y mucha cola, pero considero más acampado al Caballero, porque tiene más piernas, más cincha, más huesos.”

Cerca de las 17:00 horas, con quince mil espectadores en las tribunas, otros tantos en las inmediaciones del recinto y con muchos más a través del streaming y de la radio, se dio inicio al punto culmine de la Temporada 2016/2017. Peleco salió temprano al ruedo sobre Compadre y Estupendo, marcando una carrera de 8 puntos buenos, con una excelente llegada del ijar efectuada por el Compadre en la primera atajada. Cinco parejas más tarde, le correspondió su turno a la collera de potros Romario y Caballero, que se encumbraron con una carrera de 11 positivos, en una final que se auguraba de altísimo nivel.

Con el segundo animal ya en marcha, Gustavo Valdebenito y Cristóbal Cortina salieron a apuntalar los buenos cometidos logrados sobre sus parejas en la instancia anterior, objetivo que no pudieron alcanzar sobre los caballos, pese a otra excelente llegada del Compadre a la mano de atrás. Pero en los potros las cosas sí parecían darse, sumando 8 unidades para llegar a 19, instalándose en los puestos de avanzada con el tercer animal a la vista.

“En esta ocasión, el tercer animal lo corren trece colleras de 14 puntos buenos hacia arriba…”, anunció el Secretario por los altoparlantes. Y fuera de competencia sobre los caballos, Peleco debía concentrarse en hacer dos atajadas sobre los potros, para asegurar su paso a la instancia definitoria: con el Caballero a la mano sobre unos de los novillos más rápidos de la tarde, Cristóbal Cortina no pudo marcar en la primera llegada, lo que tampoco pudo hacer Gustavo Valdebenito a la mano de atrás, finalizando la faena con una enquinchada de la pura pata en la última carrera. Con 5 puntos buenos llegaron a 24, cifra que habría sido suficiente para instalarse en el cuarto animal de otras ediciones del Champion de Chile, pero que para esta ocasión no bastó, pues el corte estuvo en 26 unidades.

En ese momento se acabó la Temporada 2016/2017 para Peleco, allá arriba en lo alto, como siempre llevando el nombre de Malleco a las instancias definitorias de la máxima cita del rodeo chileno. De igual manera, a través de este artículo, queremos tributar un justo reconocimiento por inscribirse con sus dos parejas en la final del Champion de Chile, logrando acceder con una de ellas hasta el tercer animal de la Serie Campeones, esto es, figurando dentro de las mejores trece colleras del país corralero.

Entrada la noche del 9 abril, emprendimos el retorno hacia nuestros respectivos puntos de origen. En las filas de las estaciones de servicios hacia el sur, nos encontramos con muchos amigos y coterráneos, aprovechando cada instante para comentar lo vivido esa tarde. Como siempre, Rancagua es una fiesta, no sólo porque en esta edición se contó con la presentación de la Escuadra Ecuestre Palmas de Peñaflor y de la Escuadra de Charrería mexicana, no sólo porque hubo espectáculos artísticos como el del reconocido actor Daniel Muñoz y sus cuecas bravas, sino porque su gente hace que sea una fiesta, incluso desde mucho antes de ingresar al recinto.

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