Para conocer y aprender: influenza equina

Un brote de influenza equina, el primero en seis años, surgió a principios de enero en la región Metropolitana de Santiago, acaparando la atención del Servicio Agrícola y Ganadero y la preocupación de criadores de caballos, organizaciones corraleras y veterinarios. Todo sobre la enfermedad (Antecedentes del brote actual, formas de contagio, signos clínicos, mortalidad, tratamiento y recomendaciones, prevención y posibilidad de afectación humana), en este artículo.

La influenza o gripe equina es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta las vías respiratorias superiores de los equinos, caracterizada por ser de aparición repentina pero de nula mortalidad si no se producen complicaciones. Se identifica porque en muchos animales afectados se presenta tos, conjuntivitis, fiebre de corta duración y flujo nasal, principalmente.

En Chile se ha manifestado de forma esporádica como consecuencia de quiebres inmunitarios producto de la discontinuación de los programas de vacunación, siendo sus brotes más importantes los aparecidos en 1963, 1977, 1985, 1992, 2006 y 2012.

Antecedentes del brote actual

El 10 de enero pasado, la oficina metropolitana del Servicio Agrícola y Ganadero recibió una denuncia por presencia de signos respiratorios compatibles con influenza, en equinos del estrato corralero de la comuna de Colina. Al día siguiente, especialistas del organismo estatal visitaron el plantel afectado y tomaron muestras a tres ejemplares que presentaban los síntomas, confirmándose que dos de ellos presentaban el virus.

A raíz de la situación, el Servicio Agrícola y Ganadero comunicó la aparición de la enfermedad a todas las regiones, a la Asociación de Médicos Veterinarios Especialistas en Equinos y a privados, con el objeto de intensificar los programas de vacunación respectivos debido a que la principal hipótesis de presentación de la enfermedad endémica después de varios años, obedecería a una baja inmunidad de masa provocada por una disminución de la inmunidad protectora que confiere la vacuna, debido a una menor frecuencia de aplicación de vacunas específicas, particularmente en el estrato de animales criollos y corraleros.

Formas de contagio

La enfermedad es altamente contagiosa y se disemina rápidamente ya que el virus se esparce mediante aerosoles contenido en toses y estornudos así como por intermedio de comederos, bebederos y forrajes contaminados; la mayor cantidad proviene de lugares con destilación nasal, orina y materias fecales.

Signos clínicos

Tras un rápido periodo de incubación de entre dos y cuatro días, los síntomas identificables son abundante rinitis, lacrimación, alza térmica (De 39° a 42°), conjuntivitis, decaimiento, inapetencia y tos seca que puede persistir durante una a tres semanas; la mucosa respiratoria se presenta congestiva con faringitis, laringitis y traqueítis y ocasionalmente se detecta bronconeumonía y miocarditis. Los ganglios linfáticos del cuello pueden aparecer aumentados de volumen.

Mortalidad

La mortalidad es rara, pero la fiebre prolongada puede producir aborto en el caso de afectar yeguas preñadas. Sin embargo, si los animales contagiados no son debidamente cuidados, pueden sufrir infecciones bacterianas que avanzan hasta el pulmón, provocando bronquitis y bronconeumonías que sí pueden ser graves. De manera atípica, se producen problemas cardiacos, gastrointestinales y hemorragias pulmonares por esfuerzo.

Se recomiendan cuidados generales como descanso, adecuada alimentación y el mantenimiento de buenas condiciones ambientales en las pesebreras para evitar estas complicaciones; en los animales protegidos contra las inclemencias del tiempo, la enfermedad sigue un curso sin complicaciones, pero en aquellos que están dedicados al trabajo o se someten al transporte y a condiciones adversas del medio, pueden empeorar y complicarse con bronquitis, neumonías bacterianas secundarias graves; los potros son particularmente susceptibles y pueden morir debido a estas complicaciones.

Tratamiento y recomendaciones

Más allá del tratamiento veterinario particular y la utilización de la vacuna inactivada, que dicho sea de paso sólo ayuda a aliviar los síntomas y a prevenir complicaciones, se deben seguir especialmente las siguientes recomendaciones: aislar los animales afectados y que siempre tengan agua a su libre disposición, no realizar ningún ejercicio físico hasta dieciocho días después de finalizada la fiebre, reposo absoluto a todos los afectados hasta una semana después de que los signos hayan desaparecido, inmunizar a los potrillos con vacunas bivalentes a los seis y siete meses de edad y todos los animales deben ser vacunados cada tres meses, excepto aquellos equinos que estén realizando trabajos muy intensos ya que después de la vacunación, los animales sólo pueden efectuar trabajos livianos por una semana.

Prevención

Las vacunas contra la influenza equina son inactivadas y preparadas con virus vivos atenuados obtenidos de recombinación genética, de lo que se obtiene una rápida respuesta del sistema inmune que dura, a lo más, tres meses, por lo que se recomienda vacunar dos o tres veces al año.

Posibilidad de afectación humana

Aunque no existen antecedentes ciertos sobre la presentación de la enfermedad en seres humanos en el mundo, cabe destacar que en 1973 se describió un posible caso de transmisión desde caballos al hombre: un estudiante de medicina veterinaria, durante el trabajo de investigación realizado en equinos para su tesis, sufrió un fuerte estado gripal durante cinco días, con fiebre de 40°, rinitis, tos, disnea, aumento del volumen de los ganglios submaxilares, con dolor y dificultad para deglutir; catorce días después del cuadro gripal, se tomó una muestra de sangre, utilizándose como antígeno el virus aislado de los caballos enfermos, supuestamente un virus de la influenza equina que no fue tipificado. Finalmente, sólo se puede especular que al joven estudiante lo haya afectado la gripe equina.

Bibliografía

BERRÍOS ETCHEGARAY, Patricio. “Influenza equina: actualización”. Boletín Veterinario Oficial. División de Protección Pecuaria, Servicio Agrícola y Ganadero. 2012, p. 1-8.

CARVACHO, A. “Influenza equina (IE)”. Universidad de Las Américas. 2012, p. 1.

SERVICIO AGRÍCOLA Y GANADERO. “Casos de influenza equina (IE)”. Santiago: Servicio Agrícola y Ganadero, 2018. 1 p.

Publicaciones relacionadas

Leave a Comment