Para conocer y aprender: Ricardo “Champita” Martínez

Hace noventa y tres años, un día como hoy, nació Ricardo “Champita” Martínez, el gran ícono corralero mallequino del siglo XX que tuvo una trayectoria deportiva de más de seis décadas: fue vicecampeón de Chile en 1970 y tercero en 1964, corrió el cuarto animal en otras cuatro oportunidades (1965, 1973, 1975 y 1978) y conquistó más de 500 champions entre primeros, segundos y terceros lugares, una cifra considerada difícil de igualar.

Imagen: ataja Ricardo Martínez en Contulmo (Padre de los actuales campeones de Chile, Caballero y Compadre), arrea Rubén Valdebenito en Morcacho.

Hablar de “Champita” Martínez es hablar de uno de los grandes jinetes de la historia del rodeo chileno: arreglador, atajador y carismático, fue un conspicuo huaso sureño forjado al alero del deporte criollo, dando espectáculo por las medialunas de todo el país durante más de sesenta años, convirtiéndose en el ícono mallequino del siglo XX.

Nació el 01 de junio de 1925 en Victoria como el primer hijo del matrimonio conformado por Arístides Martínez y María Fuller. Creció en una época en que el mundo rural estaba muy presente en la vida de la sociedad, por lo que desde temprano se vinculó a las faenas agrícolas, en especial a los caballos, animales que en ese tiempo cumplían una doble función de trabajo y transporte.

Inculcado por su padre, a los 14 años comenzó a practicar el rodeo, debutando en una competencia victoriense de 1939 junto al profesor normalista Diego Figueroa en las yeguas Moneda y Pituca. De ahí en más, “Champita” no se alejó de las medialunas, asistiendo en muchas ocasiones como mero espectador, observando la técnica de grandes jinetes como Segundo Guerra, a quien trataba de imitar.

A un lustro de su estreno corralero, Ricardo Martínez champeó por primera vez junto a “Lilo” Dufey en el rodeo de Collipulli de 1944, alcanzando el segundo lugar. Desde esa oportunidad hasta el término de su trayectoria deportiva, acumuló una cifra superior a 500 champions conquistados entre primeros, segundos y terceros lugares, todo un récord que los entendidos creen difícil de igualar.

Más allá de su grandilocuencia como jinete demostrada en cada rodeo al que asistía, “Champita” supo hacerse un nombre entre lo más selectos competidores de la época, siendo un importante animador de las finales de Chile durante tres décadas: logró el tercer lugar del 16° Campeonato Nacional de Rodeo 1964 (Ovalle) haciendo collera con el legendario Julio Santos en Tentada y Bruja, superando esa actuación en el 22° Campeonato Nacional de Rodeo 1970 (Osorno), al conquistar el vicecampeonato de Chile junto a Alejandro Hott en Tramposo y Campero.

Además, corrió el cuarto animal en otras tres oportunidades: en 1965 con Max García Huidobro en Atento y Contigioso (San Fernando), en 1973 con Juan Guzmán en Campero y Gotera (Rancagua), en 1975 con su hijo Ramón en Favorito y Agüinada (Rancagua) y el último en 1978, también con su hijo Ramón, en Favorito y Oro Purito (Rancagua).

La última vez que “Champita” clasificó al Nacional fue en 1992, hecho que confirma la transversalidad del jinete victoriense: por una parte, fue animador de los Champions de Chile de antaño, itinerantes y románticos, pero por otra, también compitió a gran nivel durante una época menos amateur, de mayor profesionalización de la competencia, ya iniciada la etapa de los Clasificatorios.

Atento, Bruja, Chamaquita, Favorito, Gitana, Tentada, Tramposo y Chicuita deben ser los ejemplares con que más se recuerda a “Champita”, en especial esta última, yegua negra de pinta blanca en la frente sobre la que dio gran espectáculo corriéndola sin riendas, destreza que le permitieron presentar en el 23° Campeonato Nacional de Rodeo 1971 (Rancagua).

El lunes 17 de julio de 2006, a los 81 años, en su Victoria de toda la vida, falleció “Champita”, siendo despedido por cerca de quinientas personas nutridas por un gran contingente de la familia corralera.

A exactos noventa y tres años de su nacimiento y a casi doce de su partida, a través de este artículo recordamos a “Champita” Martínez como el gran ícono del rodeo mallequino del siglo XX, un jinete de excepción, arreglador y “volvedor” de caballos, que a diferencia de muchos, no necesitó ser campeón de Chile para inscribirse en el selecto grupo de los mejores de la historia.

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N. de la R.: este artículo se construyó a partir de información publicada por el periodista Guillermo Rojas en la revista Hombres y Caballos en 2004, quien autorizó su utilización.

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